Tus clientes ya hablan de ti. Pronto se llevarán comisión.
Mateo invita a Clara desde su tarjeta Fidi. Clara entra al club de tu local y consume. Mateo se gana un café. Tú ganas un cliente nuevo, atribuible y rastreable.
Captura los datos de tus clientes, premia sus visitas y comunícate con ellos directamente. Una sola tarjeta digital, todos los locales del barrio — sin descargar nada.
Los pequeños negocios pierden el 70% de sus clientes nuevos en 30 días. Sin email, sin móvil, sin nombre — son una venta y un olvido. Las herramientas que existen están pensadas para Inditex, no para una cafetería.
El comercio local pierde casi 7 de cada 10 clientes nuevos en su primer mes. Sin datos, no hay forma de traerlos de vuelta.
El 81% de los pequeños negocios no tiene CRM ni email automation. Las herramientas existentes empiezan en 200€/mes y requieren equipo técnico.
Captar clientes nuevos cuesta cinco veces más que retener uno. Pero retener requiere conocerlos — y nadie los está conociendo.
Fidi reemplaza tres herramientas que ni siquiera tenías: una libreta de cartón con sellos, un Excel con emails y una intuición de qué clientes son fieles. Todo conectado, todo automático, todo en tu móvil.
Sin app que tu cliente descargue. Sin contraseña. Le entregas un QR, lo escanea, y la tarjeta cae en su Apple o Google Wallet en 30 segundos. Tú la actualizas con un toque.
Nombre, email, número de visitas, última vez que vino, qué premio canjeó, qué día de la semana viene más. Sin meter ni un dato a mano — todo entra cuando escaneas su QR.
Bienvenida, recordatorio si lleva 3 semanas sin venir, "tu premio está listo", felicitación de cumple. Plantillas listas. Tú apruebas, Fidi manda.
Quién es VIP, quién está a punto de irse, qué día de la semana llenas, qué premio canjea más gente. Sin gráficos que no entiendes — solo la lista de las próximas 5 cosas que tienes que hacer.
No hace falta integrar TPV. No hace falta importar tu base de datos (no la tienes). Imprimes un QR, lo pegas en la barra y empieza a funcionar.
Eliges premio, número de sellos, los colores de tu tarjeta. Plantillas listas para café, restaurante, peluquería.
Lo pones en la barra, en la mesa, en tu Instagram. Tu cliente lo escanea y se da de alta él solo.
Tu cliente enseña su tarjeta. Tú escaneas con el móvil. Sello sumado. Cliente en tu CRM.
Bienvenida, recordatorio, premio listo, cumple. Los emails se mandan solos con tu marca.
Cuanto más crece Fidi en tu barrio, más fácil es para ti. Funciona en dos direcciones — sin formularios, sin anuncios, sin coste de adquisición.
Quien ya tiene Fidi de otro local entra al tuyo, escaneas su QR y queda en tu programa al instante. Cero fricción, cero formulario.
Cada cliente Fidi del barrio ve tu local en su app — destacado si aún no ha pasado por aquí. Tu local, recomendado por defecto.
Una tarjeta, todos los locales. Cuanto más crece la red, más trabaja para ti.
Dos canales nuevos, integrados en la misma tarjeta Fidi de tu cliente. Sin instalar nada, sin pagar más.
Mateo invita a Clara desde su tarjeta Fidi. Clara entra al club de tu local y consume. Mateo se gana un café. Tú ganas un cliente nuevo, atribuible y rastreable.
Sin tarjetas físicas y sin smart box: el que regala paga, el que recibe canjea con su Fidi en tu local — o en una ruta combinada con otros del barrio.
Sin tier free, sin upsells, sin "depende de tu volumen". Sin permanencia. Cancelas cuando quieras desde el dashboard.
Piloto del barrio: 3 meses gratis + descuento perpetuo del 30% si entras antes de junio.
Si Fidi te trae unas pocas visitas extra al mes, ya se paga solo. Mira cuántas hacen falta para tu ticket medio.
Eso es una visita extra cada 8 días — un cumpleaños recordado, un cliente reactivado por email, o uno nuevo que llega por la red Fidi del barrio.
Te llamamos, vemos tu local en pantalla compartida, configuramos tu primera tarjeta en directo y te dejamos funcionando antes de colgar.